Aparentar ser.

Hoy en día ya no vale con ser humilde. Hay que aparentar ser humilde. E intentarlo de sobremanera, porque si no te van a llover las críticas acusado de egocentrismo.

El problema, ya hablemos de humildad o de arrogancia, está en que debemos girar en otro rumbo. No debemos buscar el “parecer ser”, sino el “ser”. Buscar el ser el humilde, más que el aparentarlo.

La marca personal (y corporativa) es lo que tiene. Yo mismo reflexiono sobre cuál debe ser la imagen que doy al exterior, aunque en mi día a día no me comporte así. Aunque, de vez en cuando, sí que demuestre mi personalidad más infantil con posts como este.

En definitiva, desde siempre ha habido la necesidad de ser un youtuber que enfatiza y manipula su personalidad a su antojo. Parecer ser interesante, parecer ser gracioso, parecer ser humilde, o parecer que tu número de suscriptores no importa. De lo contrario, Coca-Cola no estaría pagando millones a universidades para ocultar lo que realmente es.

En la política también se aparenta ser el mejor y tener las mejores soluciones. La respuesta creo que está a la orden del día, pero tampoco me gustaría adentrar en estos temas.

Sé agradecido. No insultes a nadie por no tener afinidades ni llevaros bien. No muestres sonrisas falsas. Y, si la arrogancia está a la orden de tu día, hazlo saber.

Aparentar ser es la conducta que está manchando a las marcas sin que se den -de verdad- cuenta, y que las manchará aún más conforme exista más voto y menos silencio. Siempre y cuando aparenten, y no sean.

Dicen que las apariencias engañan, pero nadie está convencido de ello hasta que se demuestra lo contrario.

4 comentarios
  1. 16 Febrero, 2017
    • 21 Febrero, 2017
  2. 28 Febrero, 2017
  3. 1 Julio, 2017

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